Skip to content

Coche Mambí, reliquia del ferrocarril cubano

21 diciembre, 2010

De los equipos no tractivos del ferrocarril cubano llegados hasta nuestros días puedo asegurar que no hay otro más especial y significativo que “El coche Mambí”.

Por encargo del Presidente de la Pennsylvaina Railroad Company se construyeron tres coches especiales a principios del siglo XX, con números provisionales de identificación 97, 98 y 99. El primero de ellos para el propio ferrocarril de Pennsylvania, actualmente en exhibición en un Museo Ferroviario de esa ciudad. El segundo para el representante de la compañía en México, nombrado Dorado en recordación de un hecho de armas de la guerra de independencia de ese país. Y el 99 destinado a la Cuba Railroad Company, compañía a cargo de la cual estuvo la construcción del tramo que unió a Santiago de Cuba con el centro del país. Gracias a ello se inauguró en 1902 la Línea Central, de manera que a partir de esta fecha pudieron correr los trenes entre La Habana y Santiago de Cuba.

El señor Rubens usaba el coche Mambí en sus viajes de inspección y control al ferrocarril de la Cuba, arrastrado de la Habana a Camagüey por el tren #1, y por el #2 al regresar, y como tren extra de pasajeros o condicional #101-102 al circular por las vías de la Cuba Railroad. Presidentes de la republica como José Miguel Gómez, Mario García Menocal, Alfredo Zayas y hasta Fulgencio Batista usaron el Mambí.

El diseño interior esta concebido con refinado gusto y excelente aprovechamiento del espacio, los muebles son de maderas preciosas, las vitrinas con cristalería de bacará y los cubiertos de plata y otros enseres gastronomicos llevan el logotipo: Mambí.

Vale recordar a Enrique Galárraga Heredia como la persona con más años dedicados a velar y preservar al coche Mambí, practicamente al mismo empeño toda su vida. Había comenzado su labor en 1948 en diversas funciones en este equipo, desde auxiliar de cocina, camarero, cocinero, hasta llegar a mayordomo, siendo designado responsable del coche al triunfo de la Revolución, tarea a la que se dedico con pasión hasta el final de sus días. Galárraga fue testigo de su historia, participo en recorridos y actividades con diversas personalidades políticas cubanas y extranjeras, incluso cuando en los primero años después del triunfo de la Revolución de 1959 también fue usado por el Comandante en Jefe Fidel Castro.

Hasta 1987 se mantuvo el coche Mambí al servicio de Ferrocarriles de Cuba, fecha en que permanece situado bajo techo en el andén 10 conocido como La Cochera, en la Estación Central, como una reliquia patrimonio de los ferrocarriles, en el lugar y espacio que había ocupado por muchos años. Después de entregado por el Ministerio del Transporte a la Oficina del Historiador de la Ciudad a principio de los años 90 para ser exhibido en un lugar del Centro Histórico, fue sometido a proceso de restauración ya ubicado en la calle de los Oficios y Churruca, al lado de la sede del gobierno provincial.

En estos momentos -como se aprecia en las fotos- esta bajo un nuevo proceso de restauración, pero debo señalar negativamente que a pesar de la atención dedicada por los especialistas y restauradores de la Oficina del Historiador, en este lugar el Mambí no se encuentra bajo techo, algo que resultaría conveniente para prolongar su existencia, además de ser un sitio más cercano al mar, sin relación conocida con la historia del ferrocarril.

La pancarta que lo acompaña en su ubicación actual en las calles  expresa:

Coche Mambí

Solo tres ejemplares de este modelo de coche fueron construidos en Estados Unidos de América en el año 1900. Ellos se asignaron a los presidentes de las compañías ferroviarias de Estados Unidos, México y Cuba. El presidente de la Compañía Ferrocarriles Consolidados de Cuba era Horatio S. Rubens, colaborador de Tomás Estrada Palma en el Partido Revolucionario Cubano.

En 1912 el señor Rubens trajo el coche a Cuba, poniéndolo al servicio de los Presidentes de la República, por tal motivo se le conoció como Coche Presidencial.

Con el triunfo de la revolución en 1959, paso al andén La Cochera para su preservación y en 1997 comenzó a exhibirse en la terminal ferroviaria. Entregado a la Oficina del Historiador por el Ministerio del Transporte fue sometido a un proceso restaurador para su exposición en el Centro Histórico.

El coche Mambí, con 80 toneladas de tara, cuenta con una estructura interior de hierro y maderas preciosas; su ingeniosa distribución espacial lo convierte en verdadera casa rodante. Cuenta con:

–         Salón recibidor con dos camas colgantes abatibles y servicio sanitario.

–         Salón privado con una cama colgante abatible y servicio sanitario

–         Dos habitaciones con baño intercalado

–         Cocina

–         Habitación de servicio con dos camas y baño

–         Ajuares de lencería y de comedor personalizados

–         Originalmente contó con iluminación de carburo y ventiladores con hielo seco

Finalizo comentando que el coche Mambí fue motivo de interés de mi amigo Yakel Gómez a fin de reproducirlo en madera, pero lo pospuso dando prioridad a la cigüeña y al carrito de Línea, piezas más pequeñas, pero con el atractivo de confeccionar sus mecanismos operativos, modelos que junto a sus locomotoras presentó en la recién concluida FIART 2010 con los cuales logro ubicarse entre los premiados.

No conozco que alguien haya confeccionado el coche Mambí artesanalmente, ni que alguna firma comercial lo fabrique.

Texto y fotos: Wildy

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: